Ganaderos cuestionan el protocolo del Gobierno para eliminar la aftosa

Miércoles, Septiembre 13, 2017 - 12:02

Según lo informó el ministerio de Agricultura, el titular de la cartera se reunió el pasado miércoles con representantes de la Organización Mundial de Sanidad Animal, OIE, con el fin de recuperar la acreditación de país libre de fiebre aftosa con vacunación.

Acompañado por el equipo técnico del ICA, se expusieron asuntos relacionados con protección animal, epidemiológicos y coordinación logística para atender la emergencia provocada por la aparición del virus.

Así como lo declaró Luis Humberto Martínez Lacouture, gerente del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, esperaban el levantamiento de la suspensión 3 o 4 meses después de haberse presentado el primer caso.

El funcionario anunció la conclusión de casos activos, luego de confirmar el sacrificio de más de 3.300 semovientes en los departamentos de Arauca, Cundinamarca y Norte de Santander.

A partir de este momento, la OIE ha establecido un plazo de 28 días, que constituyen 2 ciclos de incubación del virus, para determinar si ya no hay residuos en las zonas afectadas.

A pesar de la apremiante necesidad de recuperar el estatus para evitar mayores pérdidas de las que ya se dieron por los focos de aftosa, la experiencia advierte que este tipo de procesos no se dan de forma inmediata.

En el país, la enfermedad fue erradicada luego de un esfuerzo de más de 15 años y de más de 20 ciclos de vacunación realizados de la mano de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, y del Fondo Nacional de Ganado, FNG.

De igual manera, países como Uruguay y Paraguay que también perdieron su estatus, tuvieron que esperar hasta 2 y 3 años para recuperarlo. (Lea: Piden aclarar efectividad de la vacuna contra aftosa usada en Colombia)

Ismael Zúñiga, doctor en Ciencias Veterinarias y coordinador de las campañas de vacunación entre 1997 y 2015 gracias a las cuales Colombia logró el estatus sanitario, señaló que los procesos para la recertificación ameritaban más tiempo que el Ministerio y el ICA han estipulado.

“Este proceso tiene varias etapas. Primero se sacrifican los animales, luego se establece la cuarentena, que dura alrededor de un mes, y luego la centinalización, que es una actividad donde se deben introducir animales a las zonas de los focos para comprobar que no haya virus. Todo esto protocolo debe durar por lo menos 3 o 4 meses”, explicó Zúñiga.

En efecto, como lo determina el Manual de procedimientos para la atención de ocurrencias de fiebre aftosa y otras enfermedades vesiculares del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa, Panaftosa, al término del periodo de vacío sanitario, se deben colocar animales centinelas susceptibles de contraer la enfermedad, de preferencia bovinos menores a un año y cerdos de 45 kg libres de anticuerpos de aftosa.

Estos animales deben ingresar por lo menos 30 días después de que se han eliminado todos los materiales contaminados y se han desinfectados los predios. Allí, los animales deben completar 28 días, los 2 períodos de incubación del virus.

Además, se debe mantener un régimen de inspección diaria con observación clínica y termometría que no sea inferior a 30 días.

Al momento de reproblar, se debe hacer con el 20% de los animales que estaban oiginalmente y 60 días, en los que se efectuará el control de los animales al menos una vez por semana, y al cabo de ese tiempo, la autoridad sanitaria determinará la repoblación total.

Si bien los primeros 58 días (30 de desinfección y 28 de incubación del virus) ya se cumplieron para Tame, para Yacopí apenas se cumplieron el pasado 6 de septiembre, el mismo día en que el ministro presentaba el informe a la OIE. Ni hablar de TIbacuy o Faustino, donde los focos se presentaron una semana después.

En todo caso, los ganaderos esperan que el ICA y el Ministerio hayan cumplido cabalmente con las disposiciones de la OIE y puedan dar la buena nueva del levantamiento de la suspensión, que como lo han dicho Iragorri y Martínez Lacouture no será para todo el país, como sí lo tenía antes de la aparición de la enfermedad.

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