Sangrientos celos: más sobre hombre que apaleo, acuchilló y destripó a su mujer en Boyacá

Lunes, Febrero 11, 2019 - 12:52

Indignados se encuentran familiares y amigos de Sady Matínez Viloria, tras enterarse que su supuesto asesino, identificado como Darío Armel Salas, el hombre que decía amarla, podría estar libertad. Ambos fueron los protagonistas del macabro feminicidio que EXTRA reportó en ediciones anteriores.

El hombre, quien se entregó ante las autoridades del municipio de Moniquirá el pasado miércoles, al parecer tendría que cumplir unas citaciones impuestas por la Fiscalía que lleva el caso. Sin embargo, al parecer no habría ido a comparecer, hecho que generó alarma entre los allegados a la mujer.

Las autoridades estarían próximas a emitir una orden de captura con el fin de poner a Darío Armel en manos de la justicia. Según indicaron fuentes extraoficiales, el hombre había terminado con la vida de su compañera sentimental, al parecer por un ataque de celos.

Así pasó

El olor putrefacto que despedía un pozo séptico dejó en evidencia el atroz crimen perpetrado por un hombre de 40 años de edad identificado como Dario Armel Salas, oriundo y residente en el municipio de Santa Sofía, Boyacá.

La víctima, quien figuraba como desaparecida desde el día 2 de febrero, fue identificada como Sady Martínez Viloria, una mujer oriunda del corregimiento Villa Esther, municipio de Puerto Escondido, zona costanera de Córdoba.

Fuentes extraoficiales indicaron que, en medio de los gritos de auxilio de Martínez Viloria, el hombre le pegó un contundente palazo en la cabeza, y de forma repetitiva, la habría acuchillado. Con frialdad, tras herir de muerte a la mujer, con aquella arma blanca le abrió el abdomen y le llenó el cuerpo de piedras, esto para evitar que flotara.

El hombre, sin levantar sospecha alguna, aprovechó las horas de la noche para llevar el cuerpo y arrojarlo a un pozo séptico ubicado en un sector conocido como Santo Eccehomo, en la ruta que conduce de Santa Sofía al municipio de Sutamarchán.

Un olor nauseabundo llamó la atención de varias personas que habitan el sector en mención, hecho que habría llevado al victimario a confesar su atroz crimen ante las autoridades. El hombre, agobiado por la culpa, el día miércoles 6 de febrero, cuando el sol se posaba en lo más alto, se presentó a la unidad Investigativa de la SIJIN Moniquirá, dando a conocer la ubicación de su víctima.

Al lugar donde se hallaba el putrefacto cadáver llegaron uniformados de la Sijin, quienes hicieron el rescate y la inspección técnica del mismo. EXTRA se contactó con varios allegados de la mujer asesinada, quienes manifestaron que desde hacía varios años, agobiada por una difícil situación económica, se había desplazado hasta la ciudad de Bogotá, donde conoció a Darío Salas.

 

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