Dios no respaldó su fanatismo: bañado en sangre terminó por mortal ataque de una serpiente

RT
Sábado, Agosto 18, 2018 - 07:17

Una secta que se autodenomina cristiana en Estados Unidos y que usa reptiles en sus ceremonias, presenció en pleno culto, una patética y sangrienta escena en la que uno de sus líderes fue contundentemente vulnerado por un reptil enardecido que se enfadó quizás por el esperpento al que fue sometido por la congregación durante el sermón que realizaba este líder religioso.

Se trató del pastor Cody Coots, quien a pesar de que intentó permanecer como si nada le hubiese ocurrido, terminó sucumbiendo a la potente mordida de una gran serpiente a la que, como de costumbre agarraba para alardear ante los feligreses, la supuesta fe que tenía para dominar esas circunstancias extremas.

El video del sermón en el que este fanático religioso es mordido por la serpiente, circula por algunos medios de comunicación y por las redes sociales, pero del cual no se ha precisado fecha exacta, tuvo lugar en una iglesia de Middlesboro, en el estado de Kentucky.

El impacto del ofidio, el predicador lo recibió justo en una de sus orejas, y segundos después el alboroto se encendió: a cántaros comenzó a derramar sangre pero sin parar de gritar sus rezos, de caminar y de mostrarse en buenas condiciones. Sin embargo, poco tiempo luego del mortal mordisco, los efectos del ataque empezaron a decantar sobre el hombre, a quien se le vio angustiado cuando comenzó a sentirse mareado.

Finalmente, cuando no pudo sostenerse en pie, fue ayudado por algunos varones de su organización religiosa, a quienes les pidió que lo llevaran a una montaña, donde según él, Dios decidiría el destino de su vida. No obstante, uno de los feligreses lo llevó a un hospital, en donde los médicos lograron salvar su vida.

Congregaciones como esta 'Iglesia de la serpiente' aparecieron en esa región estadounidense hace al menos un siglo y encuentran inspiración en una cita bíblica: "En mi nombre […] tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Mc 16:17-18).

En esta oportunidad, a pesar de que Dios no respaldó el fanatismo del osado predicador, si le otorgó su misericordia dándole otra oportunidad. El diagnóstico médico advirtió que la muerte de Coots estuvo muy cerca, puesto que la culebra le asestó la mordida a pocos milímetros de la arteria temporal.

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