Asesinó a su hijastro, escapó, y fue capturado cuando 'curioseó' en la escena del crimen

Jueves, Octubre 19, 2017 - 16:53

En el día del bautizo de su hija, un hombre de 22 años de edad fue asesinado por su padrastro en zona rural de Popayán. Este último ciudadano, fue capturado y enviado a la cárcel San Isidro. Lo realmente insólito es la historia de su captura.

Entre las 7:30 y 8:00 de la noche, a la central de radio de la Policía Metropolitana, entró una llamada donde se informaba de la existencia del cuerpo sin vida de un hombre en la vía principal de la vereda La Playa, muy cerca de un centro recreativo.

De inmediato, varios uniformados se desplazaron a esa zona y al llegar, confirmaron ese dato. Hallaron el cadáver de un hombre y gran cantidad de personas alrededor.  Las autoridades estaban al frente del asesinato de Luis Armando Topa Ortega de 22 años de edad, quien presentaba varias heridas producidas con arma blanca. 

Este ciudadano junto a un amigo, caminaban por la carretera principal de la vereda La Playa de la capital caucana, con dirección a sus residencias, luego de haber participado en un bingo. En su recorrido, fueron abordados por un hombre que se movilizaba en una motocicleta.

El asesino se detuvo, y al parecer se abalanzó contra su víctima, que cayó al piso, y allí fue atacado en repetidas oportunidades. El agresor una vez cometido el hecho, huyó del lugar. no había rastro de él, solo el testimonio de un jóven de 16 años.

Ese testimonio apuntaba a Carlos Eduardo Quilindo Topa, padrastro de Luis Armando, era el que había cometido el crimen. Increíblemente, mientras se tomaba la declaración al testigo, el victimario se asomó al sitio del asesinato. De inmediato fue reconocido por el informante, que dio aviso a los uniformados.

A Carlos Eduardo se le observaron en sus prendas de vestir y manos, manchas de  sangre. Pero lo que lo vinculaba aún más al asesinato, fue una navaja que le fue encontrada y con la cual al parecer fue atacado Luis Eduardo. 

Con todo eso, los investigadores capturaron al presunto responsable por el delito de homicidio. Posteriormente fue presentado ante una Juez de la República. Luego, el Fiscal del caso imputó cargos contra Carlos Eduardo por el delito de homicidio por lo que enfrentaría una pena hasta de 33 años de cárcel.

El capturado no se allanó a los cargos. Al final, la misma Juez basada en elementos materiales probatorios decidió cobijar con medida de aseguramiento en centro carcelario a Carlos Eduardo. Para personas que conocían a Carlos Eduardo y Luis Armando, afirman que esta situación se veía venir.

Se supo que estos hombres tenían una vieja disputa, donde ya se habían presentado agresiones físicas y con armas blancas. Carlos Eduardo presuntamente había amenazado en repetidas oportunidades a Luis Armando “porque estaba mamado de él”.

Incluso el mismo hombre al parecer, había protagonizado agresiones contra la mamá y el papá del hoy fallecido. Horas antes de su muerte, Luis Armando, en desarrollo del bingo donde permanecía con su progenitora, le habría dicho “Mami, Carlos me va a matar”. Esa amenaza final e infortunadamente se cumplió cuando caminaba hacia su casa haciendo caso omiso a la sugerencia de su amigo que le habría pedido que tomaran una buseta para llegar a su residencia.

 

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