¡Le falló la valentía! Sangre dulce improvisó y acabó con una anciana en Boyacá

Foto: archivo cortesía
Sábado, Octubre 20, 2018 - 15:18

“Mataron a la ‘cuchita’”. Esta fue la frase que varios peatones soltaron de topetazo cuando observaron el momento en que una moto arrolló a una adulta mayor en la calle 20 con carrera 31 de Duitama. Si bien la anciana alcanzó a ser llevada con vida al Hospital Regional de Duitama, falleció producto de las graves heridas que sufrió su frágil cuerpo.

“Fue pura imprudencia” Todo empezó este jueves a eso de las 5:00 de la tarde. Un joven a bordo de una moto la aceleraba por la calle 20, con tan mala fortuna que al parecer perdió el control de la ‘nave’. Luego alcanzaría a salirse de la vía, llevándose por delante la humanidad de una mujer de avanzada edad. Testigos del accidente acudieron para socorrer a la mujer y al joven de la moto.

Se llevaron una sorpresa cuando el piloto indicó que apenas tenía 16 años de edad. “Dónde están los papás de este muchacho”, narraron los peatones. Entretanto, sobre el frío pavimento quedó sin sentido la anciana. Al poco tiempo arribó una ambulancia y la Policía.

El tiempo estaba en contra de la peatón arrollada. Sus heridas no daban una buena corazonada.

Efectivamente la mujer de 86 años de edad murió a eso de las 8:00 de la noche cuando se encontraba en la sala de cirugía. La arrollada de la moto le había provocado trauma craneoencefálico severo. Trauma de tórax y fractura de su pierna derecha, entre otras lesiones que hicieron imposible la recuperación de la abuelita identificada como Mercedes Paipa Correa.

Entretanto, el menor fue dejado en la Fiscalía de Infancia y Adolescencia, debido a que se trataría de un homicidio en accidente de tránsito.

La moto de placa EEG-26E, fue inmovilizada. Habitantes del sector donde sucedió el accidente indicaron que al parecer el joven se movilizaba con exceso de velocidad, por lo que al atropellar a la “anciana”, la arrojó por los aires. 

 Así las cosas, hoy dos familias lamentan un desafortunado incidente que los marcará de por vida.

Sección: