Recordando a mi amigo Quique

Miércoles, Abril 29, 2020 - 15:40

En 1983, en el amanecer de DIARIO DEL SUR, tuve la oportunidad de conocer a un joven ipialeño, delgado y de gafas, Pedro Pablo Enríquez.

El viernes 25 de marzo del mencionado año, en la edición inaugural del periódico salió publicada su primera caricatura titulada “El gran salto”, con la firma de Quique, el cual durante 36 años fue su nombre artístico.

Fue el comienzo de una brillante carrera donde Quique desplegó toneladas de ingenio y sátira para tratar de manera maravillosa toda clase de temas, especialmente los políticos, gracias a una clara interpretación de los hechos del acontecer diario en casi cuatro décadas, años en los que dibujó un poco más de 12 mil caricaturas.

También en esa primera semana del periódico Quique se estrenó con La Familia Tarapues, una tira cómica que con el paso de los años se constituyó en un homenaje para los campesinos nariñenses y su idiosincrasia. Por ello siempre le dije que los “Tarapueses” es uno de los aportes culturales más importantes en la historia del departamento de Nariño.

Con Pedro Pablo me unió una gran y prolongada amistad, lo que me permitió establecer que me encontraba ante un hombre dotado de una inteligencia excepcional, callado y mamagalllista a la vez, pero solo con quienes eran sus amigos más cercanos; humilde, pero profundamente humano y bondadoso.

En esos primeros años de DIARIO DEL SUR muchas veces la bohemia nos reunió en veladas donde abundaba el desaparecido Aguardiente Galeras, en las que se conversaba de lo divino y humano, pero no se le sostenía a nadie.

Por ello, en la mañana del pasado 8 de abril, encerrado en la casa debido a la histórica cuarentena ocasionada por la pandemia del coronavirus y en la mitad de una insólita Semana Santa con iglesias cerradas y sin procesiones, sentí un enorme dolor al ver en internet la noticia del fallecimiento de Quique.

Al principio no lo podía creer, pero su hermano y mi compañero de trabajo, Edgar Enríquez, me confirmó la infausta noticia: en la madrugada de ese Miércoles Santo el enorme y bondadoso corazón de Quique se detuvo de manera intempestiva.

Por ello, La Familia Tarapues está de luto. Benildo, Gumersinda y Benito perdieron a su padre, al igual que Cumbalaza, Flor de Obonuco, el ‘caremote’, ‘el puendito guato’, el negrito Cuero de Tumaco y el paisa arrancado.

Pero Quique no quiere que sigamos tristes. Al contrario alegrémonos porque el Padre Venancio le impartió su bendición eterna y por eso Pedro Pablo está en el cielo haciéndole de manera magistral caricaturas a San Pedro y a las 11 mil vírgenes.

Por: Jorge Carvajal.